cansada de leer, me dirigí al
living y encendí el televisor,
televisión abierta...nada interesante,
comencé a cambiar los canales y me puse a ver un programa que jamás
había visto, era de adolecentes supongo, solo
aparecían en pantalla rostros y cuerpos bonitos, y me quede
viéndolo, observando la belleza de aquellas mujeres, y pensaba tristemente que yo no era como ellas, ni parecida a ellas,
quería ser hermosa como ellas. al día siguiente lo volví a ver y a observar lo mismo y a deprimirme nuevamente, ya no
quería ser una mujer
físicamente común. seguí
viéndolo los siguientes días y el contenido del programa que antes me pareció
estúpido, ahora me
entretenía y me envolvía tanto así, que no despegaba mis ojos del televisor.
ya era mas de un mes que no leía, escribía, dibujaba o estudiaba, solo me sentaba frente al
televisor a ver programas de gente bella, no lograba hablar temas
interesantes como antes, mis
pensamientos eran netamente
superficiales, claramente
había dejado de ser la mujer sencilla, para
transformarme en esa cosa superficial y
descerebrada.
Cuando
empecé a compartir con gente así, me di cuenta que no era mi mundo y que yo tenía un cerebro
pensante que
había dejado de utilizar por ver
televisión específicamente ese tipo de programas, no me
había dado cuenta que
había perdido meses en un extraño estado
hipnótico que me
producía el mirar la pantalla del
televisor.
Ya no veo televisión, no quiero ser ese tipo de persona que hace el mundo más horrible
juzgando y discriminando solo por apariencias.
No me pasó a mi, pero no quisiera ver
televisión,
específicamente programas como
yingo. solo veo la televisión que no bloquea al cerebro, para la mayoría la televisión aburrida, porque elijo ver una mirada nueva en vez de ver calle 7...
aquí dejo un enlace de una animación que deja claro la vanidad que puede provocar la tv...
http://www.youtube.com/watch?v=zl6hNj1uOkY&feature=related